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Alan - Humala: Un debate de ofertas desarticuladas de Manuel Dammert Ego Aguirre.

· 23 mayo, 14:17 por Chino B.

El debate presidencial trajo una serie de ofertas desarticuladas, ubicadas en el discurso de centro izquierda, pero sin proyecto nacional. De este modo, las ofertas sueltas que aprovechan el crecimiento de la economía pero no cambian el rumbo de la nación pueden cobijar las tendencias autoritarias de quienes pretenden reestructurar el Estado para su interés particular, sea del nuevo poder económico lobystas mercantilista o de logias militaristas, o la suma de ambos.

Los candidatos hicieron un acercamiento al tema, pero fallido e incompleto. García señaló la importancia de ganar a Chile en el Pacífico sur, con un tramado de infraestructura de soporte a la producción (megapuerto, carreteras interoceánicas, etc), pero sin cambios en la producción. Humala señaló la necesidad de captar un mayor porcentaje de la renta de recursos naturales, en su estilo de un esquema estatista (como si tuviésemos la renta del petróleo de Venezuela con un mercado asegurado en Estados Unidos), y sin formular tampoco un cambio en la producción.

Para sus ofertas ambos tienen supuestos equivocados, por unilaterales, en relación a minerales, energía y producción-exportación. No formulan los temas básicos de un nuevo proyecto nacional al respecto. Primero: rentas extraordinarias para Fondo de Estabilización, Inversiones e Innovaciones. Ambos se reducen a ampliar y distribuir el gasto de mayores ingresos, obtenidos por la continuidad de la actual alza del precio de los minerales en el mercado mundial (el oro ha subido en mayo a US$ 725 la onza, el mayor precio en 25 años; y los otros minerales, zinc, cobre, están también en alza).

Esta alza ha generado una bonanza superior a la de la era del guano del siglo XIX. Es una oportunidad que no puede desperdiciarse, ni derrocharse, ni permitirse que enriquezca a unos cuantos dejando empobrecida a la nación. Pero se olvidan que los minerales tienen precios fluctuantes, y que en pocos años vendrá una importante caída de estos precios, con serias consecuencias para una economía nacional cuyos ingresos dependen en 50% de ellos. Segundo: cambio de matriz para autosuficiencia energética. También se equivocan en el tema de energía.

Ambos están reducidos a los escandalosos precios de venta al consumidor, olvidando que la crisis del mercado mundial de energía, por el alza sostenida del petróleo, obliga a tener planes nacionales de autosuficiencia energética, y no reducirse a más renta, menos precios y más exportación.

El tema obligado es el cambio de la matriz petrolera hacia otra gasífera-hidroeléctrica, diversificando los usos para elevar el valor de la producción y la calidad de la vida. Tercero: Innovación y asociatividad para competitividad productiva. Cometen también grave error en el tema de producción y la exportación, que asumen sin variar las redes empresariales.

Las confecciones, por ejemplo, han empezado a disminuir sus exportaciones, porque no podemos competir en volúmenes y precios con los chinos, que ya entran al mercado norteamericano sin cuotas; solo podemos competir si mejoramos la calidad (uso de fibras nacionales mejoradas, diseño competitivo para la exigencias de la demanda, etc), lo que será posible si se promueven cadenas productivas descentralizadas y se incentiva la asociatividad e innovación de conglomerados empresariales y empleos con derechos

Estos tres temas claves del proyecto nacional han sido soslayados. El nuevo gobierno debería actuar en base a políticas estratégicas que, además de la mayor captación de rentas, formen un fondo de inversiones e innovaciones, de estabilización de los precios básicos de la economía, con sistemas descentralizados de inversión, créditos y tributación, en función de la diversificación productiva con infraestructura productiva y promotora del valor agregado industrial en cadenas productivas, haciendo las reformas descentralizadas en salud y educación.

De este modo, se podrá dar uso adecuado a los excedentes extraordinarios y enfrentar los años de las “vacas flacas” sin quebrar una nueva dinámica de crecimiento con desarrollo. La ausencia de estos temas claves del proyecto nacional no es un asunto menor. Es una de las fuentes para que en el próximo gobierno se instale alguna forma autoritaria, sea para capturar los ingresos extraordinarios o para ajustar hacia abajo los momentos de crisis.
Nota publicada en www.larepublica.com.pe el Martes 23 de Mayo del 2006

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