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Museos Lambayecanos: Ahora cunde el desconcierto

· 18 junio, 08:49 por Chino B.

Semanarioexpresion.com

Para la ejecución presupuestal de los museos lambayecanos, el gobierno destinó el 2007 la suma de 8 millones de soles. De ellos, sólo se comprometieron 6 millones. El resto al parecer se devolvió. Ahora, para este año, el Ejecutivo sólo les ha presupuestado la mitad del año pasado; es decir, 4 millones de soles.

Así, de los 8 millones otorgados en 2007, unos 2 millones no se gastaron. Pero de los 6 millones gastados, 2 millones y medio sirvieron sólo para mantener el aparato burocrático de la Unidad Ejecutora Naylamp Lambayeque, aquella entidad creada precisamente para supervisar los gastos de los museos.
Por ello, a estas alturas, la mayoría de trabajadores no sabe cuál será el destino de estas instituciones, y mu-cho menos el de ellos, ante la crítica situación administrativa en que la Unidad Ejecutora estaría sumiéndo-los y que habría devenido en la reducción de numerosos insumos que se requieren para el buen funcionamiento administrativo y operativo de entidades de esta naturaleza.
Asimismo, se desconoce en qué se habría invertido cerca de un millón de soles que el año pasado se recaudaron como ingresos propios sólo en el Museo Tumbas Reales de Sipán, cuando en la actualidad este centro turístico viene atravesando problemas de iluminación, así como de abastecimiento de agua potable, entre otros.
Igualmente, no se sabe porqué no se accede a los dineros producto de las donaciones que hace mucho tiempo entidades extranjeras y nacionales han otorgado para el buen funcionamiento de los museos. Por ejemplo, en el caso del Tumbas Reales, se conoce que hace varios meses la Corporación Backus donó 27 mil soles para la rehabilitación de los laboratorios encargados de la conservación y recuperación arqueológica. Sin embargo, éstos permanecen en un solar cuyas condiciones y materiales no son apropiados para la cristalización de sus acciones.
De otro lado, unos 120 mil nuevos soles prácticamente se fueron al agua, pues los usó la Unidad Ejecu-tora promoviendo la participación de la zona arqueológica de Huaca Rajada, Sipán, en el Concurso las 7 Maravillas del Perú. En dicho concurso, de acuerdo a los votos obtenidos, resultaron ganadores del primer al sétimo lugar Baños del Inca, de Cajamarca; el Valle del Colca, en Arequipa; Los Frailotes de Cumbemayo, Caja-marca; la Fortaleza de Kuélap, en Amazonas; el Bosque de Piedra de Huayllay, Pasco; y el Valle de Alto Mayo y el Gran Pajatén, del departamento de San Martín. Así, la campaña emprendida por la Unidad Ejecutora de Lam-bayeque no dio los resultados esperados, pues a fines de marzo de este año el primer lugar lo obtuvo Baños del Inca, con 9’915.053 votos. Huaca Rajada, que consiguió 5’139.410 de votos, quedó en el puesto 18.

Irregularidades administrativas
Entre otras muchas irregularidades administrativas encontradas, está la queja de una de las profesionales de infraestructura, planteada ante el director de la Unidad Ejecutora, Celso Sialer Távara, porque de 25 perfiles de preinversión, que figuran en el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) y con los que se debería contar, sólo se halló una copia magnética de un perfil y nueve copias físicas; de las cuales, muchas no habrían seguido su trámite regular.
Es el caso del perfil “Puesta en valor e investigación arqueológica de Huaca Las Ventanas Bosque de Pómac”, del distrito de Pítipo, Ferreñafe, que fue presentado por la Dirección del Museo Nacional Sicán en abril de 2007 y hasta marzo de este año no se había realizado ningún trámite al respecto.
Igualmente, a marzo de 2008, se encontró que de 20 expedientes técnicos con los que debería contar la oficina respectiva de esta Unidad Ejecutora, sólo se hallaban dos copias magnéticas y 13 copias físicas. Muchos de estos documentos no habrían seguido su trámite regular y no se había efectuado la revisión por parte del área.
Lo mismo ocurrió con la propuesta para iniciar los trabajos de mantenimiento y conservación en el Complejo Arqueológico Morro Eten, en el marco del Proyecto Complejo Arqueológico de las Culturas Vivas Muchik-Ciudad Eten y la puesta en valor al turismo de los monumentos arqueológicos del circuito Mochica, presentado en octubre de 2007 a la Unidad Ejecutora y que prácticamente quedó en el limbo.
Asimismo, diversas obras ejecutadas el año pasado, como el cerco perimétrico del Museo Brüning de Lambayeque, el puente peatonal de Túcume, entre otras, se encontraron con irregularidades, como falta de cuaderno de obra y liquidación de obra.
De otra parte, trabajadores del Museo Tumbas Reales, consultados por Expresión, dan cuenta del continuo ingreso diario hacia la Unidad Ejecutora, de dos camionetas, una: 4 × 2 Nissan, de placa PC-9392 y la otra, Toyota Nissan color azul, que al parecer son alquiladas diariamente para cumplir funciones que no serían propias del trabajo arqueológico que ahí se realiza. El alquiler de este tipo de vehículos, que entran y salen del citado museo, demandaría un gasto de por lo menos 100 soles por día.
Parte de éstas y otras informaciones del manejo administrativo de los museos, ha sido recabada por un organismo supervisor dispuesto por la Contraloría General de la República, un grupo de cuyos integrantes, contadores públicos, permanecieron recientemente y durante algunas semanas, revisando y analizando los documentos que desde su creación se han tramitado en la Unidad Ejecutora y los museos lambayecanos.
Cabe señalar que la Unidad Eje-cutora de Lambayeque es uno de los pocos organismos del sector público que no cuenta con un órgano de control interno; y debería tenerlo, como sí lo tienen por ley los demás centros de producción y ejecución del gasto público; por lo tanto, no rinde cuentas inmediatas de su accionar.

Desazón total
Entre los trabajadores de los museos se percibe lo que ellos definen como una sensación de crisis de lide-razgo; de un posible continuo en-trampamiento de las acciones administrativas; lo que podría ser pernicioso y hasta destructivo para las instituciones como tales, pues se podría pensar que no responden a las expectativas que en estos momentos la burocracia exige y que el mismo presidente Alan García reclama de la administración ligada al Estado.
Y es que el problema parte de la Unidad Ejecutora, desde donde al parecer se mira por encima del hombro a todos los trabajadores de los museos.
Para tener una idea de esta situación, refiriéndonos a remuneraciones, los 30 trabajadores de la Unidad Ejecutora Naylamp, que sólo es el organismo administrativo de los museos, reciben un sueldo cercano a los 67 mil soles en total; dinero superior a lo que perciben todos los trabajadores de los cinco museos lambayecanos en conjunto.
En efecto, quienes laboran en el Museo Tumbas Reales de Sipán, reciben un sueldo total de 32,950 soles; para los del Brüning de Lamba-yeque, está asignada la suma de 5,600; a los de Sicán en Ferreñafe, 12,650; a los del Museo de Túcume, 7,950; y para los trabajadores del Museo de Sitio Huaca Rajada, en Sipán, un sueldo de 4,550; lo que hace un total de 63 mil 700 nuevos soles; menos de lo que en total ganan los de la Unidad Ejecutora.
Desde ahí comienza la discriminación laboral. Mientras que a la totalidad de los trabajadores de la Unidad Ejecutora –con excepción de dos recaudadores- se les paga un sueldo que va desde los 1,200 a los 6,700 soles que gana el jefe de la Unidad, las remuneraciones de quienes laboran en los museos, que son los verdaderos artífices de la producción y conservación arqueológica, apenas llega a los 800 soles.
Y el colmo de esto es que a una de las oficinas de la Unidad Ejecu-tora, a la de relaciones públicas, al responsable le han asignado dos asistentes; y entre los tres se llevan mensualmente una suma cercana a los 5 mil soles mensuales; es decir, casi el doble de lo que actualmente ganan los directores de algunos de los museos y los profesionales de la investigación arqueológica en Lambayeque.
Ello, como si relaciones públicas fuera oficina prioritaria en una Unidad Ejecutora que más que información pública requiere proporcionarle a los museos recursos para su mayor investigación y recuperación de los monumentos y piezas arqueológicas, del que nuestro departamento es tan rico.
Trabajadores consultados al respecto apuntan a que las acciones de esta oficina de “relaciones públicas”, podrían ser desviadas a los fines político partidarios para los que presumen fue creada la Unidad Ejecutora dentro del Museo Tumbas Reales de Sipán, como se ha dado en manifestar en algunas oportunidades.
Como se recuerda, éstas y otras informaciones al respecto recogió Expresión a comienzos de marzo de este año (Expresión 554, 555 y 556), en los que informamos la denuncia de algunos trabajadores que entonces sentían pender sobre ellos espadas de Damocles, ante la posibilidad de sentirse desplazados por personas ajenas a la arqueología, la investigación, la conservación y recuperación de especies arqueológicas, a los que pudiera haber recurrido la Unidad Ejecutora creada hace poco más de un año por el partido de gobierno y a la que continuamente acuden congresistas y allegados al APRA.
Expresión 554 informó que la Unidad Ejecutora 111 Naylamp-Lambayeque estaría vulnerando los derechos de los trabajadores de los museos lambayecanos, posiblemente para hacer ingresar a otros con carné del actual partido de gobierno.
El 7 de febrero, los directores de los museos transmitieron este malestar al responsable de la Unidad Ejecu-tora, Celso Sialer Távara. En efecto, Carlos Elera, del Museo Nacional Sicán; Carlos Wester LaTorre, del Brüning; Walter Alva Alva, del Tumbas Reales de Sipán y Bernarda Delgado, del museo de sitio de Túcume, en un documento remitido a Sialer muestran su profunda preocupación “por la situación actual de la Unidad Ejecutora, donde se viene produciendo cambios de personal que no han sido tratados como una gestión conjunta a las direcciones de los museos”. Además, piden conocer el perfil de los funcionarios que la Unidad Ejecutora viene incorporando, “en la misma condición que se nos solicita currículo del personal que requerimos”, fundamentan.
“Estos cambios que desconocemos, vienen afectando el normal desarrollo de nuestras actividades insti-tucionales y la imagen de la Unidad Ejecutora 111, por cuanto el tema viene trascendiendo hacia la opinión pública y los medios de prensa que permanentemente solicitan información frente a las distintas versiones que se tienen, creando a nuestras direcciones una situación incómoda, por lo que venimos hasta hoy tratando de evitar dar opinión frente a nuestro desconocimiento del tema”, dicen los directores de los museos.
Según algunos entrevistados, una de las alternativas que permitiría en cierto modo quebrar en la población la idea que los museos se han convertido en bastión aprista, sería que la Unidad Ejecutora dejara de funcio-nar en el Museo Tumbas Reales de Sipán, como lo viene haciendo. Así, ese centro de investigación arqueológica recobraría el lustre que desde su fundación le han impregnado, tanto el doctor Walter Alva, como los de-más trabajadores que desarrollan sus actividades científicas y culturales.
Lo cierto es que el temor de todos los trabajadores de los museos cundió apenas la Unidad Eje-cutora, creada para otras razones, exclusivamente presupuestales, al parecer ingresó con fines tendentes primero a ubicar a los compañeros de partido y luego a dirigir desde estos establecimientos, algunas políticas partidarias.
Sin embargo, el responsable de la Unidad Ejecutora, Celso Sialer Távara desmintió entonces que la convocatoria de los trabajadores sea exclusivamente de las filas del partido de gobierno.

La red lo actualiza
No obstante, la situación de los museos lambayecanos se actualiza. Están circulando por la red correos electrónicos firmados por una cruzada autodenominada “Levantemos la voz”. La integran supuestos apristas, que piden “salvar de la politización barata de la cultura en el departamento de Lambayeque, dada por la corrupción imperante generalizada en la Unidad Ejecutora Naylamp, que socaba el prestigio de los arqueólo-gos que han ganado un sitial en su lucha al haber colocado el nombre de Lambayeque como una de las regiones con más desarrollo en la investigación, conservación, puesta en valor y protección del patrimonio arqueológico…”.
Entrelíneas, en los mensajes se presenta al congresista aprista Javier Velásquez Quesquén como el que, desde la sombra, estaría dirigiendo la Unidad Ejecutora Naylmap Lam-bayeque.
Asimismo, ante los comentarios de por qué el doctor Walter Alva no se pronuncia al respecto, los responsables de tales publicaciones presumen que el ilustre arqueólogo, inmerso en sus investigaciones, “no se ha dado cuenta de lo que podrían estar perpetrando en contra de la arqueología estas huestes que para paradoja, se encuentran dentro del maravilloso museo Tumbas Reales de Si-pán”. A la vez, recuerdan que el doctor Alva “consiguió el presupuesto necesario para su construcción, sin el apoyo del gobierno ni fuerza política alguna, sólo con su esfuerzo y el apoyo de sus colaboradores. Usted hizo de un sueño una realidad”, rememoran, pidiéndole a Walter Alva solicite que junto con los demás directores de los museos lambayecanos dirijan la Unidad Ejecutora.
Y dicen bien. En noviembre de 2002, en la Memoria Inaugural del Museo Tumbas Reales, el mismo Walter Alva recordó los detalles de cómo se había logrado edificar tan trascendental construcción. “Evidentemente que la más difícil de todas las responsabilidades frente a la magnitud del descubrimiento arqueológico constituía su conservación y presentación definitiva en un ambiente digno que reúna las mejores condiciones técnicas y calidades museográ-ficas…”. El reto que asumieron era concebir un Museo majestuoso como nuestro pasado, creativo, seguro y funcional para conservar y presentar dignamente las Tumbas Reales de Sipán entendidas como una unidad de ornamentos, emblemas y ofrendas que acompañaron a nuestros antiguos gobernantes en su viaje a la eternidad. Este museo debería constituirse así en un Museo-Mausoleo y santuario de nuestra cultura.
Según Walter Alva, fueron muchas las instituciones, empresas, organismos internacionales y amigos que apoyaron en ello.
También en los mensajes electrónicos se recuerda lo publicado a través de Expresión, en el sentido que el coordinador de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) y presidente del Gobierno Regional de Lambayeque, Yehude Simon, anunciara que llevaría en su agenda de entrevistas con el presidente Alan García la solicitud para que los directores de los museos se encarguen de dirigir la Unidad Ejecutora. En esa oportunidad, este planteamiento se desprendió de una reu-nión que sostuviera con los representantes de los museos lambayecanos y sería “para evitar que este organismo sea manejado con fines políticos”, como se denunció en los diferentes medios de comunicación de la localidad.

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